Los huertos familiares o comunitarios son una forma estupenda de conectar con los niños y un incentivo aún mejor para que toda la familia coma y comparta productos saludables cultivados en casa. Siga estos sencillos consejos para que el huerto de su hijo sea una experiencia divertida para todos:
- Darles espacio
Dedique una pequeña parte del jardín familiar o un espacio totalmente separado para el de su hijo. Deje que el niño decore su parte del jardín con obras de arte al aire libre, como ruedas de alfileres o rocas pintadas.
- Levántalos
Utiliza cubos o cajas de madera para delimitar la zona de plantación de tus hijos.
- Empezar pronto
Haga que sus hijos piensen en lo que les gustaría cultivar mucho antes de que llegue la temporada de siembra. Las zanahorias, los tomates y los tirabeques son buenas opciones de cultivos que prosperan en los huertos de Michigan.
- Sembrar ideas, pero dejar que elijan y planifiquen
Deja que los niños elijan las semillas de lo que van a plantar. Ayúdales a determinar cuánto espacio necesitan para que crezcan las plantas que han elegido. Decide un calendario de desherbado, riego y fertilización.
- Equípelos adecuadamente
Compra guantes y herramientas de tamaño infantil. Están disponibles en muchas tiendas de todo a un dólar y pueden hacer que la experiencia de la jardinería sea más agradable para todos.
- Deja que te ayuden
Los niños aprenden observándote, así que divide las grandes tareas en otras más pequeñas y manejables para ellos. Si vas a plantar tomates, puedes pedirles que recojan abono o caven un hoyo para plantar el plantón de tomate o la planta de iniciación.
Regla básica: Con los jardineros jóvenes, lo mejor es hacer las cosas sencillas y divertidas.
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