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¡Crece!

Los huertos familiares o comunitarios son una forma estupenda de conectar con los niños y un incentivo aún mejor para que toda la familia coma y comparta productos saludables cultivados en casa. Siga estos sencillos consejos para que el huerto de su hijo sea una experiencia divertida para todos:

 

  1. Darles espacio

    Dedique una pequeña parte del jardín familiar o un espacio totalmente separado para el de su hijo. Deje que el niño decore su parte del jardín con obras de arte al aire libre, como ruedas de alfileres o rocas pintadas.

  2. Levántalos

    Utiliza cubos o cajas de madera para delimitar la zona de plantación de tus hijos.

  3. Empezar pronto

    Haga que sus hijos piensen en lo que les gustaría cultivar mucho antes de que llegue la temporada de siembra. Las zanahorias, los tomates y los tirabeques son buenas opciones de cultivos que prosperan en los huertos de Michigan.

  4. Sembrar ideas, pero dejar que elijan y planifiquen

    Deja que los niños elijan las semillas de lo que van a plantar. Ayúdales a determinar cuánto espacio necesitan para que crezcan las plantas que han elegido. Decide un calendario de desherbado, riego y fertilización.

  5. Equípelos adecuadamente

    Compra guantes y herramientas de tamaño infantil. Están disponibles en muchas tiendas de todo a un dólar y pueden hacer que la experiencia de la jardinería sea más agradable para todos.

  6. Deja que te ayuden

    Los niños aprenden observándote, así que divide las grandes tareas en otras más pequeñas y manejables para ellos. Si vas a plantar tomates, puedes pedirles que recojan abono o caven un hoyo para plantar el plantón de tomate o la planta de iniciación.

Regla básica: Con los jardineros jóvenes, lo mejor es hacer las cosas sencillas y divertidas.

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